Sin intención de convertirme en una especie de Grinch, ese ser que conspira contra la Navidad, esa, la comercial, la del Papá Noel, no la del Niño Jesús, que ni se menciona, quiero decirles que no me gusta la Navidad.
Me siento triste desde que murió mi mamá en 2006, tal vez me visita mucho "el espíritu de navidades pasadas".
Resulta que me encntraba el 23 de diciembre de 2011 comprando unos simples regalitos para mis afectos, nada de lujo. Una niña de las que mendigan me ofrece un almanaque, le doy algo de dinero y me lo qued.
¿Cómo pasará Navidad esa niña, que ya sabe con sus...¿8 años? lo que es la vida de la calle.
Que cada lector haga su propia reflexión.
Yo puse el almanaque en mi arbol de Navidad, para no olvidar el verdadero significado de ese día. |